El camino hacia San Sebastián de Mariquita comenzó con éxito. El lanzamiento del 31.º Festival Nacional de Música «Mangostino de Oro» culminó este domingo en el Cañón del Combeima, donde Villa Restrepo fue el escenario del cierre de una programación que, durante tres días, llevó la música andina colombiana y latinoamericana a distintos escenarios de Ibagué y sus alrededores. En medio de la imponencia del paisaje tolimense, familias, visitantes y turistas disfrutaron de una tarde cargada de emoción junto al Dueto Dos Generaciones, cuyas interpretaciones hicieron vibrar al público y sellaron una antesala memorable para la gran fiesta musical que vivirá el país del 14 al 16 de agosto.

La programación inició el pasado viernes con una emblemática Gala de Lanzamiento en el Teatro Tolima, una noche que quedará en la memoria del Festival por la calidad de sus presentaciones artísticas y por el reconocimiento entregado por la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, al Doctor Bladimiro Molina Vergel, presidente de la Corporación Cultural Corarte y Director General del Festival Nacional de Música «Mangostino de Oro». Esta distinción exaltó una vida consagrada a la promoción, preservación y fortalecimiento de la música andina colombiana y latinoamericana, así como el invaluable aporte que, durante más de tres décadas, ha consolidado al Festival como uno de los escenarios culturales más importantes del país. 

El componente académico ocupó un lugar protagónico en el lanzamiento del Festival. La conferencia del Asael Cuesta, moderada por el Maestro Gonzalo Franco y el conversatorio del Maestro Germán Darío Pérez, orientado por el Maestro Carlos Emilio Díaz, convocaron a músicos, investigadores, estudiantes y público en general en torno al diálogo sobre la creación, la interpretación y la preservación de la música andina colombiana y latinoamericana. La programación se enriqueció con el concierto del Trío Nueva Colombia, reafirmando la vocación del Festival como un escenario donde la música también se estudia, se comparte y se proyecta hacia las nuevas generaciones. 

La celebración continuó con la extensión cultural realizada en el Centro Comercial La Estación, donde la música salió al encuentro de la ciudadanía y permitió que nuevos públicos vivieran de cerca la esencia del Mangostino de Oro. Allí, el talento de los artistas invitados volvió a demostrar que el Festival trasciende los escenarios tradicionales para encontrarse con la comunidad y seguir fortaleciendo el vínculo entre el arte, el territorio y la identidad cultural.

Con la satisfacción de un lanzamiento que convocó a cientos de personas alrededor de la música, el 31.º Festival Nacional de Música «Mangostino de Oro» concentra ahora su mirada en San Sebastián de Mariquita, que del 14 al 16 de agosto volverá a convertirse en el epicentro de la música andina colombiana y latinoamericana. Allí, artistas, investigadores, compositores y amantes de nuestras tradiciones musicales se encontrarán para celebrar una nueva edición de este certamen que, por más de tres décadas, ha enaltecido el patrimonio sonoro del país.

#EnMariquitaNosVemos